Llegando a la última curva, todo vuelve a comenzar. Se acerca el fin de un año y el comienzo de otro. Llegado este punto nadie puede decir que el año que termina ha sido malo. Con justeza puede decirse que este año fue un año con muchas cosas positivas, un año con mucho autoconocimiento, aprendizaje y transformación.
Saliendo del ya viejo `06, este año empezó con muchos planes y proyectos. El viaje por Bolivia y Perú fue uno de los más ambiciosos y una de las cosas mas importantes y mas grandes por la que pase. Anduvimos viajando y conociendo lugares, gente, compartiendo momentos y sentimientos de alegría, de tristeza, de enojo...una acuarela de sensaciones que dieron la nota de color al viaje.
Un año en el que hubo amor y también desamor. Alegría infinita y tristeza profunda. Renacer.
Cambio de aire, nuevo trabajo, nueva gente…salir del aire viciado y del entorno de siempre, agotado ya por cansancio. Lugares y espacios que no daban para más. Respire profundamente cuando salí por última vez…
Fue un año de mucho aprendizaje, aprender a conocer a otra persona, a compartir, a equivocarse, aprender que las cosas no siempre son como uno cree, aprender a perdonar y a pedir perdón, a ilusionarse y a desilusionarse también, aprender a amar y aprender a partir. Un año bisagra, que deja marcas imborrables, quizás para que uno sepa siempre, sin posibilidad de olvido, donde y cómo uno se quemo la piel.
Voici mon secret. Il est tres simple: on ne voit bien qu' avec le coeur. L' esentiel est invisible pour le yeux