Delicious
Cuando miro hacia atrás y te veo alejarte lentamente, no puedo evitar sentirme triste, pero en cierto sentido aliviado. Esto que estamos haciendo es quizás un esfuerzo muy grande...y al final, para que? La soledad nunca es buena compañía, pero acaso no estaremos forzando las cosas? No tengo mucha claridad, dudo que vos la tengas...y sin embargo seguimos embarcados en esta travesía...acaso no es pecar de estupidez? O es que todos los embarcados somos un poco estupidos? No quiero racionalizar las cosas (hay cosas que simplemente no se pueden racionalizar...), pero creo que es por esa restricción insalvable e insuperable que tiene este juego que aun lo seguimos jugando. No hay nada ni nadie que nos pida dar una vuelta mas, y sin embargo la damos. Será que queremos continuar? Será que nos da miedo?
También se puede continuar por convicción, por pensar (quizás estupidamente) que todo esto vale la pena...Son muchas dudas e incertidumbres que aparecen y desaparecen como fantasmas en sueños. Y sin embargo aquí estamos. Girando, avanzando, retrociendo...moviéndonos, al fin y al cabo todo se mantiene en movimiento.
Lento y despacio me voy moviendo, eso, en definitiva, es lo que mantiene mi sangre circulando. Te siento orbitarme y me siento orbitándote...casi como un cometa a punto de perder la orbita, de caer a la Tierra y deshacerse poco tiempo después.
Llegado este punto lo que necesito es estar tranquilo, se que vos tambien necesitas eso.
Pero tranquilidad no significa soledad.
A veces.

