21 junio 2007

Sana melancolia

Ya no tenemos nada en común, todo se esfumo, evaporo, desapareció. Ya esta. Sin embargo no puedo evitar traerte a mi lado de tanto en tanto...tenerte cerca aunque sea en recuerdos vagos y brumosos, en realidad las imágenes son vagas y brumosas pero, tengo la sospecha, el sentimiento que traen aparejado no es vago. Es completamente real, como si fuera ayer, como si fuera hoy, como si fuera cierto (y no un estúpido juego mental).
Recordar es eso. Un estúpido juego mental. Y sin embargo, me gusta jugar de tanto en tanto...te veo sin verte y me causa intriga, como una grieta en la pared que invita a mirar el otro lado, apoyar el ojo y vislumbrar el pasado, como si fuese posible tal cosa...
Ya paso bastante tiempo y pasaron bastantes cosas, me reconforta pensar que habrá sido de todo eso, donde habrá quedado todo eso que paso, pero a la vez me recorre un escalofrío cada vez que juego a ese estúpido juego mental que llamamos recordar.
¿Miedo a pensar que no existo en tu juego? ¿Miedo a que no juegues? ¿Miedo a que juegues y que yo sea un monstruo en el juego? Ciertamente, hay juegos que pueden no ser sanos. Pero este no es el caso.
Que nada de esto indique saudade, nada mas lejos de la realidad, solo que al fin y al cabo los recuerdos llegan y no avisan, solo llegan. Basta un detonador y aparecen. Un detonador que puede ser cualquier cosa: un color, un objeto, una situación, la cara de una persona, un olor; simplemente cualquier cosa que nos retrotraiga a una situación pasada y el recuerdo ya apareció. No te diste cuenta y ya estabas recordando. Acto seguido, en el presente, la pregunta acerca del presente de esa persona.
Y eso es melancolía. Sana melancolía.