Diario de Viaje - 2da Parte - Ojo de Nomade (El viajar es un placer)
29 de Diciembre de 2006, al amanecer la tarde llegamos a Cusco.Luego de buscar hostels y lugares donde quedarnos, dimos con el Hostel San Cristobal, muy cerca de la catedral de San Cristobal, de camino al Cristo blanco y Sacsayhuaman (ruinas incas que se encuentran en las afueras de la ciudad, pero mas adentro que afuera...realmente muy cerca estan). El hostel resulto ser muy lindo, con una terraza desde la que se ve la ciudad entera, la plaza y las luces en los cerros. Al estar elevado sobre la ciudad hay que caminar unas cuestas un poco empinadas para mi gusto (ni siquiera despues del camino del Inca pudimos subirlas sin cansancio...). El hostel era, ademas de muy lindo, muy barato...10 soles la noche, con baño privado. Mejor, imposible.
El tiempo en Cusco paso entre rapido y lento, ya hace bastante que estamos aca pero la sensacion es que querriamos quedarnos mas, mucho tiempo mas. Mañana es 13 de Enero y nos vamos para Copacabana, Bolivia. Abandonamos Peru, pero con ganas de volver...no es solo la gente, no es solo el lugar...es todo. Peru es un lugar hermoso, la gente es muy amable, gentil y amistosa. En el medio del 29 y el 13 pasaron muchas cosas de muchos colores. Pasar año nuevo aca en la ciudad de Cusco fue increible, el mejor año nuevo que me toco en suerte hasta ahora. La plaza de armas llena de gente, fuegos artificiales, gente festejando y saludando al año 07.
Una costumbre tipica de esta ciudad es correr 12 vueltas a la plaza de armas...la altura complica un poco, un poco bastante en realidad. Dimos una vuelta corriendo a puro piston, pero terminada la vuelta mis pulmones me abandonaron. Dura carrera la que hicimos! Gente de aca y de alla festejando año nuevo. Muy divertido, mucha gente y la noche termino mas temprano que tarde. La cena de año nuevo? Cerdo rebozado y frito de entradita, cerdo a la cerveza negra y miel con ensaladas como plato principalisimo y ensalada de frutas como postre livianito (Mango, Pepino Melon, Manzanas, Naranjas, Papayas y otras muy ricas). Bebida? Vino, of course. Bastante bien para estar de vacaciones,no?.
La verdad es que comimos muy bien, nada de arroz y polenta, y a muy buen precio. Cenas en el hostel, bastante concurridas y mas que disfrutadas! Pastas a la parisienne, chop suey, tacos y fajitas, autentica tortilla española (Carlos, el catalan, nos hizo el favor), y asi siguen las comidas.
El Camino del Inca fue una experiencia bastante fuerte. 4 dias caminando, durmiendo en carpas secas por dentro y mojadas por fuera. Lluvia casi todo el tiempo, frio y cansancio in crescendo. El grupo prometia menos que poco, pero por suerte, otra vez me equivoque. Argentinos todos, la mayoria correntinos, santafesinos, menodocinos y entrerrianos que coparon la parada. Asi como el cansancio, la lluvia y el frio iban en aumento, asi tambien los momentos de diversion con el grupo, que resulto ser muy divertido y muy buena gente.
El primer dia de caminata fue bastante tranquilo, y la noche fue agradable. Cielo estrellado, sin nubes y un poco de luna. Muy poco frio, asi que la noche paso inadvertida. La cena era, siempre o casi siempre, una sopa, un principal y un te de coca. Los platos eran variados, era todo bastante rico. El segundo dia fue duro, muy duro. Subimos hasta 4.200 metros sobre el nivel del mar, subidas tan empinadas como interminables, el aire falta pero mascar coca ayudaba, y mucho. Una vez alcanzados los 4.200 metros comenzamos a descender hasta el campamento, la lluvia era ya insoportable...mucho frio, los pies mojados y nada indicaba que la bolsa de dormir vaya a estar seca...la noche se presentaba dificil. Dicho y hecho, mucho frio, casi ni dormimos, pero bueno tampoco estuvo tan imposible. El tercer dia fue pura bajada, escalones interminables, pero esta vez hacia abajo, piso resbaloso y mucho musgo...habia que andar con cuidado para no terminar en el piso. El segundo dia fui bastante rapido con el ritmo, asi que el tercero decidi ir mas tranquilo y lento, fui de los ultimos en llegar al campamento (el 2do dia, de los primeros). Luego de la cena, en el ultimo refugio salio algo de musica de los parlantes asi que estuvo un poco mas divertido. El cuarto y ultimo amanecimos bien temprano, y de ahi a Machu Picchu, la ansiada recompensa.
El lugar es increible, magico. De lejos o de cerca, el lugar es imponente. Hay construcciones grandes y otras mas pequeñas, muchas terrazas, templos (al sol, a la tierra, al agua, al condor, etc.). Sitios de adoracion, morteros que funcionaban como observatorios astrologicos (cuencos llenos de agua que en noches claras reflejan las estrellas), relojes de sol y calendarios, casas tipo cabañas donde habitaban los incas. Generalmente estas casas contaban con 2 pisos, en el superior se almacenaban alimentos y cereales y en el inferior habitaban los incas. Estaban construidas con barro y piedras y los techos eran de paja.
El Huayna Picchu (cerro joven) es el cerro que se encuentra enfrente del Machu Picchu (cerro viejo), es bastante alto pero se puede subir. Una hora y cuarto entre subida y bajada, hay que andar con cuidado, porque es bastante resbaloso y empinado, pero la vista desde arriba lo vale todo. Se ve el Machu Picchu en todo su esplendor, desde la puerta del sol hasta el ultimo rincon de la ciudad Inca. Increible.
Despues del Machu Picchu, Aguas Calientes. Pueblo pequeño que se encuentra al pie del Machu Picchu, bastante pequeño pero bien lindo. Las aguas termales relajaron cada centimetro de carne, luego de varios dias de caminata ardua. Toda la mañana en las aguas termales y al mediodia parti hacia la represa hidroelectrica ( 8 km desde Aguas Calientes, caminando a la vera de las vias del tren) y de ahi a Santa Teresa. El camino fue insoportable, piedritas y piedritas y piedritas..tuneles, piedritas, vias, trenes, etc. etc.
A la hora y media de haber salido llegamos a la represa hidrolectrica. Tomamos un camion y arribamos a Santa Teresa. Pueblito bastante feo, pero la gente era muy gentil. Casi tuvimos que hacer noche alli, pero por suerte una combi salio alrededor de las 6 pm hacia Santa Maria (mas feo aun). Llegamos a Santa Maria alrededor de las 19.30 y el ultimo bus a Cusco pasaba a las 21 hs. Todo perfecto hasta entonces. Se hicieron las 21 y nada. Las 22 y nada. Las 23 y nada. El bus paso a las 4 de la mañana, asi que estuvimos medio durmiendo, medio en vigilia tirados en la esquina donde paraba el bus (ni estacion de micros habia), con lluvia y frio. El viaje hasta Cusco fue interminable, caminos de ripio, por el medio de las montañas, precipios. A las 6 de la mañana tuvimos que parar una hora y pico por un derrumbe en la ruta que corto el paso. Mas tarde el micro casi choca un camion cisterna de combustible, tambien tuvo que hacer reversa en una curva y la gente de atras empezo a gritar que parara porque se estaba yendo muy para atras...y yo que no soy amigo de las alturas.
Recien al mediodia llegamos a Cusco, muertos de hambre, con ropa sucia, etc. Todo al laundry service, yo incluido.
En fin, mañana me voy para Copacabana. Vamos a ver que nos ofrece la Isla del Sol.
Abrazos!

